Para compartir en familia:

Para compartir en familia:

Todos sabemos que el ambiente escolar representa una inmensa fuente de aprendizaje, no sólo académica sino social y emocional, proporcionando a los niños herramientas que le permiten afrontar las diferentes situaciones.

La escuela implica conocer y aceptar ciertos límites claros y exigencias como ajustarse a un horario escolar, aprender a adaptarse a que las actividades se desarrollan en un lapso de tiempo específico y a asumir que el descanso se disfruta en un horario establecido. Este conocimiento se convierte en la base de la creación de los hábitos escolares en donde deben tomarse en cuenta las características de la personalidad del niño, las exigencias escolares y las posibilidades de organización de la familia.

Si los padres y las personas significativas aportan comentarios positivos respecto de la experiencia escolar y generan una buena relación con la institución, esto influenciará en el fortalecimiento de hábitos.

Algunos aspectos a considerar para continuar trabajando juntos, escuela-familia:

  • El clima familiar ejerce gran influencia en el aprovechamiento escolar; un niño que se siente apoyado, aceptado, que goza del amor de la familia y de la estabilidad que esta le brinda tiene mayor disponibilidad para asimilar procesos de aprendizaje.
  • La salud física es otro aspecto que está estrechamente vinculado con el desempeño que el niño tiene en su vida académica. Es importante hacer los controles médicos anuales correspondientes (asegurarse que oye bien, ve bien), que su alimentación sea adecuada, que las horas de sueño sean las necesarias, así como también los momentos de recreación.
  • Los hábitos de estudio son fundamentales en el futuro de un buen alumno porque permiten
    el máximo aprovechamiento de recursos, tanto propios como del medio que lo rodea. Estos se aprenden mediante su repetición ordenada y consciente y deben enseñarse desde edades
    tempranas.
  • Detectar y ser riguroso respecto de los momentos del día destinados a la realización de tareas escolares y horas de estudio.
  • Ayudar a los niños a distribuir el tiempo después del colegio. Asignarle un tiempo para la tarea de cada materia y permitirle reposar entre una y otra.
  • Es importante que los niños cuenten con un adecuado espacio físico (luminoso, con adecuada temperatura, escritorio espacioso y silla acorde), con los materiales que necesita en ese momento para evitar interrupciones. En la medida de lo posible ausencia de distractores (celular, pantallas, circulación de personas).
  • Disfrutar y compartir con los hijos, pues la presencia activa y consistente de los padres, brinda a los niños un modelo de vida amoroso y estable.
  • Fijar límites y reglas y enseñarle a entender por qué es importante aceptarlos y cumplirlos. Los niños a quienes sus padres guiaron y ayudaron a interiorizar límites razonables y claros
    tienen mayor probabilidad en la vida adulta de ser exitosos en su desarrollo personal.
  • Comprender y aceptar la manera de pensar, de opinar, así como la lógica infantil de cada hijo, respetando la individualidad como un acto de amor.
  • Enseñar con el ejemplo valores que queremos transmitir. Los niños aprenden más lo que ven, que lo que oyen. Una de las formas a través de las cuales los niños adquieren la mayor parte de su aprendizaje, es por imitación y cuando se trata de formar valores, los adultos deben ser modelos dignos de imitar.
  • Estimular los avances y el esfuerzo reconociéndolo y felicitándolo de manera concreta. Ej: “cómo estás mejorando, cada vez logras hacerlo mejor”, “que gran esfuerzo has hecho”. En todo proceso de aprendizaje es posible que se observen ciertos retrocesos, no alarmarse
    sino acompañar.

Todos sabemos que el ambiente escolar representa una inmensa fuente de aprendizaje, no sólo académica sino social y emocional, proporcionando a los niños herramientas que le permiten afrontar las diferentes situaciones.

La escuela implica conocer y aceptar ciertos límites claros y exigencias como ajustarse a un horario escolar, aprender a adaptarse a que las actividades se desarrollan en un lapso de tiempo específico y a asumir que el descanso se disfruta en un horario establecido. Este conocimiento se convierte en la base de la creación de los hábitos escolares en donde deben tomarse en cuenta las características de la personalidad del niño, las exigencias escolares y las posibilidades de organización de la familia.

Si los padres y las personas significativas aportan comentarios positivos respecto de la experiencia escolar y generan una buena relación con la institución, esto influenciará en el fortalecimiento de hábitos.

Algunos aspectos a considerar para continuar trabajando juntos, escuela-familia:

  • El clima familiar ejerce gran influencia en el aprovechamiento escolar; un niño que se siente
    apoyado, aceptado, que goza del amor de la familia y de la estabilidad que esta le brinda tiene mayor disponibilidad para asimilar procesos de aprendizaje.
  • La salud física es otro aspecto que está estrechamente vinculado con el desempeño que el niño tiene en su vida académica. Es importante hacer los controles médicos anuales correspondientes (asegurarse que oye bien, ve bien), que su alimentación sea adecuada, que las horas de sueño sean las necesarias, así como también los momentos de recreación.
  • Los hábitos de estudio son fundamentales en el futuro de un buen alumno porque permiten el máximo aprovechamiento de recursos, tanto propios como del medio que lo rodea. Estos se aprenden mediante su repetición ordenada y consciente y deben enseñarse desde edades tempranas.
  • Favorecer el uso de agendas, anotadores, calendarios u organizadores en pos de anticipar las
    actividades o tareas de la semana (materiales, evaluaciones, actividades prácticas) y favorecer la organización y planeamiento semanal.
  • Detectar y ser riguroso respecto de los momentos del día destinados a la realización de tareas escolares y horas de estudio. Dedicar tiempo a la asimilación del material a estudiar con días de antelación. “No dejar todo para último momento”.
  • Ayudar a los niños a distribuir el tiempo después del colegio. Asignarle un tiempo para la tarea de cada materia y permitirle reposar entre una y otra.
  • Es importante que los niños cuenten con un adecuado espacio físico (luminoso, con adecuada temperatura, escritorio espacioso y silla acorde), con los materiales que necesita en ese momento para evitar interrupciones. En la medida de lo posible ausencia de distractores(celular, pantallas, circulación de personas).
  • Estimular los avances y el esfuerzo reconociéndolo y felicitándolo de manera concreta. Ej: “cómo estás mejorando, cada vez logras hacerlo mejor”, “que gran esfuerzo has hecho”. En todo proceso de aprendizaje es posible que se observen ciertos retrocesos, no alarmarse sino acompañar.

Muchas gracias.

Equipo Directivo.
Equipo de Orientación Escolar