El nivel inicial incluye dos ciclos educativos:

  • Jardín Maternal: sala de 2 años.
  • Jardín de Infantes: salas de 3, 4 y 5 años.

Nuestro Nivel, suele constituirse para muchos de nuestros alumnos y alumnas, en la primera experiencia educativa fuera del ámbito familiar; es el acceso al sistema educativo escolar.
Desde la Sala Maternal contemplamos la formación integral de los niños y las niñas a partir de distintas propuestas pedagógicas.

Ofrecemos, para ello, experiencias variadas que les permitan el desarrollo pleno de sus capacidades, entendiendo al juego como el principal recurso metodológico.

Favorecer la iniciativa personal, la confianza en sí mismo, la seguridad para actuar, sentir y pensar, el respeto y la tolerancia son algunos de los aspectos sobre los que nuestra labor se sustenta.
Desde el primer momento en que los pequeños y las pequeñas ingresan a nuestra Institución, esperamos que vayan construyendo la idea de que el Jardín puede ofrecerles una experiencia formativa enriquecedora y desafiante, que los va a incluir, que les abrirá la puerta de nuevos conocimientos y la posibilidad de integrarse al mundo desde sus deseos, intereses y posibilidades.

Acompañamos a las familias en la educación de sus hijos y les brindamos diversas posibilidades de integrarse en la tarea.

El Jardín Maternal como institución educativa representa para el niño y la niña la posibilidad de ampliar su relación con el mundo cultural. La cultura configura hábitos, informaciones, pautas, modos de hacer, de pensar y de valorar que contribuyen a estructurar la subjetividad.
La ampliación del mundo cultural se pone en marcha en el jardín maternal a partir de la selección de contenidos. Se entiende por contenidos todos aquellos componentes de la cultura que una sociedad desea transmitir a las generaciones más jóvenes. Para lograrlo partimos de propuestas de enseñanza que favorezcan el desarrollo de las potencialidades de los niños.

La educación en el Jardín Maternal se basa en los siguientes principios:
• La construcción de vínculos afectivos estables y seguros.
• El derecho de los niños a jugar.
• El derecho de los niños a tener acceso al mundo de la cultura.
• La socialización de los niños a partir de su interacción e intercambio con el medio natural
y social.
• El derecho de los niños a construir su identidad.
• El desarrollo de las capacidades de cada niño.

• Formación personal y social: el jardín de infantes está inserto en una sociedad que expresa pautas de conducta encuadradas en las expectativas recíprocas de comportamiento social. La experiencia en el Nivel Inicial no puede ser ajena a ella: comunica sus visiones a través de palabras y silencios, gestos y omisiones.

• El juego: contribuye a la formación de sujetos autónomos y creativos. A través del mismo, el niño puede conocerse a sí mismo, a los demás y al mundo que lo rodea. Un juego que le ofrezca la posibilidad de desplegar su iniciativa de ser independiente.
Esto supone un adulto disponible, con buena escucha, con intención de brindarse y de dejarse sorprender por el otro.

• Matemática: nuestro objetivo principal es introducir al niño/a en el modo particular de pensar, de hacer, y de producir conocimiento que supone esta disciplina. Buscamos que se enfrenten a situaciones y al uso de los conocimientos matemáticos para permitir un proceso de producción de conocimiento. Se trata de brindarles múltiples ocasiones de buscar, explorar, probar, anticipar, prever consecuencias, analizar, plantear preguntas y establecer relaciones.

• Ambiente natural y social: construimos a la formación de niños curiosos, mejores observadores, que se pregunten sobre la realidad, exploren, busquen información, establecer relaciones y articular explicaciones cada vez más complejas. Se propone educar niños cada vez más autónomos con la posibilidad de trabajar cooperativamente y contribuir a formar ciudadanos críticos, respetuosos, activos y responsables, capaces de integrarse creativamente a la sociedad de la que forman parte.

• Prácticas del lenguaje: promovemos la organización de las salas de manera que la lectura y la escritura, el habla y la escucha, sean prácticas habituales como lo son fuera del jardín. Este objeto complejo de enseñanza, las prácticas sociales del lenguaje, nos exigen propuestas didácticas que respeten e incluyan la diversidad como posibilidad de enriquecimiento no solo linguistico y cognitivo sino socio – cultural.

• Lenguaje de las artes y los medios: favorecemos la apropiación de los distintos lenguajes expresivos como una manera de abrir caminos para que cada uno encuentre aquel que más tiene que ver con su desarrollo personal.